La aventura de vivir !

"Caminante no hay camino, se hace camino al andar " Machado

miércoles, 15 de mayo de 2013

Israel nos veremos pronto.


Después de haber pasado seis maravillosos meses donde aprendimos y crecimos como personas, decidimos seguir el camino, esta vez hacia el sudeste asiático. Nos moveremos a Vietnam no sin antes parar en Rusia una semana.

Decir adiós nunca es fácil, es algo que no me gusta ni cinco de cogerle cariño a un lugar, a las personas, a las situaciones…  pero siempre tenemos en nuestras mentes que debemos tener la suficiente capacidad de desapego para poder seguir apreciando las maravillas que este mundo nos ofrece. Con tristeza de dejar todo acá, pero felices de llevarnos en nuestras mentes todas esas experiencias que aprendimos, decimos “hasta pronto Israel”.

Estando en Israel nos empapamos de la vida en Medio Oriente, pudimos visitar Palestina en varias ocasiones y sumergirnos un  poco en esa vida de Medio Oriente que parecía tan lejana a nosotros, pero que descubrimos que al fin y al cabo acá también viven seres humanos  en la misma búsqueda que nosotros los de “allá”, la búsqueda de cómo ser felices y vivir de la mejor manera en sincronía con todo nuestro planeta. En este caso aprendimos como estos seres humanos acá son un poco más conscientes que nosotros “allí”,  al otro lado en cuanto a cosas ambientales, algo que para nuestra apreciación es MUY importante, pues sino cuidamos nuestro lugar donde vivimos, simplemente no podremos vivir. Así que aprendimos de esa conciencia planetaria que se está generando en esa parte del mundo para luego poder trasmitirla. Vivir de la mano con el planeta al fin y al cabo será nuestra única salvación de la especie.

No es fácil desapegarse de todo y volver a comenzar de cero pero precisamente son  esos riesgos en la vida,  los que hacen interesante una manera o estilo de vivir. Nosotros decidimos tomar ese gran riesgo y empezar de nuevo y de cero en otro país donde nadie nos espera y donde no conocemos a nadie.  Donde no sabemos a qué enfrentarnos ni que nos espera, pero como siempre digo, viajamos con el flow de la vida, y la vida quiso enviarnos hacia ese lugar y para allá vamos con la mejor energía. Sabemos que no va a ser nada fácil, pero con el apoyo de todos a la distancia, lo lograremos.

El pasado 29 de abril tomamos un avión de salida de Israel. Con muchas lágrimas nos despedimos de Ram y toda su familia que nos acogió como parte de ellos,  sus hijos, Liam, Omri, los perritos Joe y Torres y los gatitos Babel y Gintgerit, los pecesitos y los pajaritos, las florecitas que yo crie y todos los demás habitantes de esa bonito y maravilloso lugar donde pasamos seis meses. Con lágrimas y con un inmenso agradecimiento, esperamos volver a pisar esa tierrita.

Nos veremos pronto Israel.


Ram y toda su familia. Inmensamente agradecidos ....

Nuestro grupo de BIODANZA de los miércoles !  Gracias totales..


Acá les compartimos el último vídeo que hicimos de Kfarnavon ! 



sábado, 23 de febrero de 2013

La imponente y hermosa Estambul


Si hay una palabra que reuna todo lo que sentí en Estambul es: Imponencia. Estambul es la ciudad más grande de Turquía y la tercera más poblada de Europa con más de 10 millones de habitantes.  Aunque en realidad Estambul le pertenece a dos continentes pues por su posición geográfica está justo en el pequeño estrecho llamado Estrecho del Bósforo que divide a Europa de Asia, y que une al Mar del Mármara con el Mar Negro, un canal de 7 kilómetros llamado el Cuerno del Oro que convierte a Estambul  en una de las tres ciudades del mundo que es Transontinental junto con Atyrau en Kazajistán y Oremburgo al sur de Rusia pero la única que se sienta sobre los dos continentes.

Fue la famosa Constantinopla en la época del Imperio Romano y del Imperio Bizantino. Cuando leímos acerca de Estambul encontramos que es considerada una de las ciudades más bellas y limpias del mundo, lo cual confirmamos completamente después de haber estado allí por dos semanas.

Llegar a Estambul es encontrarse con miles de mezquitas en casi que cada cuadra, muchas de ellas proclamadas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1.985. La mayoría de su población es Musulmana, aunque también se puede encontrar allí algunos judíos, cristianos y laicos.

Llegando a Estambul

Lo primero que vimos en el bus.


La gente en Estambul es sonriente, amable y así no hablen casi inglés, siempre con una sonrisa tratan de indicarte lo que necesitas. Me llamó mucho la atención la decoración de los edificios. Siempre con baldosas de otros colores decoran el exterior con figuras y de muchos colores. Hay muchos parques muy bien cuidados con aparatos para gimnasio buensismos, muchas zonas verdes, muchos mercados en la calle, deliciosa comida a precios buenos y monumentos maravillosos, palacios, bazares, mezquitas, museos. Y algo que me impresionó es que hay miles de gatos hermosos, todos son bonitos y bien cuidados pero son gatos callejeros. Luego investigamos que hay un plan del Gobierno para cuidar estos animales.

















Lo más rico de caminar por Estambul es perderse, pues es una ciudad enorme y perderse resulta encontrar siempre cosas que no salen en mapas ni en guías turísticas pero que son hermosas. Explorar Estambul fue maravilloso.

En la parte asiática de Estambul se pueden encontrar cosas un poco menos turísticas pero también hermosas y para llegar a donde se concentra la mayoría de monumentos famosos, hay que  cruzar el Estrecho del Bósforo. Para cruzar este estrecho se cogen unos barcos que valen cerca de 3 liras turcas  (es decir casi $3.000pesos colombianos) y que se deben pagar comprando una tarjeta que se llama IstanbulKart y que hay que mantenerla con crédito porque no hay por todas partes donde cargarla. Este estrecho comunica a diferentes partes de la parte asiático como Uskudar y Kadikoy con las partes Europeas. Nosotros teníamos que cruzarlo si o si para llegar al otro lado de la ciudad. Al coger esos barcos miles de gaviotas siempre se vienen detrás del barco para que la gente les tire comida y dentro del barco hay cafetería y gente vendiendo pan para tirarles a la gaviotas. Es hermoso, es un viaje de cerca de 30 minutos de un lado al otro acompañado por estos hermosos animales.

Puerto de Kadikoy a punto de embarcarnos hacia la parte asiática.











Al llegar a la parte europea se divisa el Puente del Gálata donde miles de pescadores todos los días están sacando pescaditos que en la parte de abajo del puente  en los cientos de restaurantes que hay, los venden por 5 liras turcas en sándwich. Se llaman Balik Ekmek y es uno de lo platos tradicionales de Estambul. Porque si hay algo que me encantó de Estambul es su comida. OH la la, a precios muy buenos y llenos de sabor. En cualquier parte se encuentran delicias turcas. Como el Iskender que es mi favorito. Es un plato de carne muy delgadita como en salsa de tomate y le ponen una especie de Yorgurt sin sabor y mantequilla encima para comer. Los frutos secos son muy famosos en Turquía  se encuentran por todos lados y son deliciosos, albaricoques secos, bananos, piña, etc etc.










Delicioso Iskender

Con los patojitos de Bucaramanga a la derecha: Miguelito y la Tia Lali y nuestro Couchsurfer Yusuf.


Para entrar a las mezquitas en Estambul, los hombres no deben ir en pantaloneta y las mujeres debemos cubrirnos la cabeza y los hombros y todos se deben quitar los zapatos a la entrada. Se deben respetar las horas en las que los Musulmanes están rezando. El llamado a los rezos en las mezquitas es INCREÍBLE  se hace una antes del amanecer, luego uno a las 10 a.m , luego otra en la tarde y otra más cuando cae el sol. En ese momento todas las mezquitas empiezan a emitir por medio de parlantes que hay en la parte que se eleva, llamada minarete, un canto en árabe. Todas al tiempo, entonces toda la ciudad se envuelve en esos cantos y la gente empieza a buscar la mezquita más cercana para hacer su rezo. Es INCREÍBLE, repito.

Visitar cada mezquita es un espectáculo, son obras imponentes y majestuosas. Llena de tapetes gigantes y hermosos, siempre muy limpios y lámparas grandísimas en el medio de la parte donde rezan las personas. Las decoraciones con baldosas de colores y pinturas. Adentro se divide entre hombres y mujeres para rezar.  Las dos mezquitas más famosas y grandes y con más historia son la Mezquita Azul o Sultanahmet Camii y la Mezquita de SulleyManiye, pero se encuentran muchas mezquitas parecidas en tamaño a esas dos e igual de hermosas.  A la salida de las mezquitas generalmente los hombres van hacia la parte del costado a un sitio diseñado para sentarse y lavarse los pies.
























Otra de las cosas hermosas por ver en Estambul, aunque hay muchísimas, es el gran Bazar y el Bazar de las Especies, un mercado donde se puede encontrar todo lo imaginado. Lleno de colores, sabores, olores lo envuelven a uno al caminar y caminar por horas sin ganas de querer salir, y en medio de la caminada vale la pena parar varias veces a probar las delicias de esta ciudad.








Mucha gente nos advirtió que debíamos ir a las Islas cerca de Estambul y que buena decisión tomamos al seguir los consejos. Cerca de Estambul se encuentran las famosas “Princes Islands” Son cuatro Kinaliada, Burgazada, Heybeliada y Sedef Adasi. Nosotros decidimos visitar únicamente dos, Burkazada y Sedef Adasi. En la primera nos encontramos con una isla pequeña pero hermosa, llena de perros grandes y bonitos, por lo cual la bautizamos “La isla de los perros”, como no había mucha gente, parecía una isla fantasma y nadie que nos diera información de hacia donde dar la vuelta para conocer pues nos decidimos dejar llevar por los únicos habitantes que llegaron a recibirnos…los perros. Fue una experiencia genial, los seguimos por donde nos llevaron dándole la vuelta a la Isla donde no hay carros sino solo carruajes tirados por caballos, y donde hay casas espectaculares pero pareciera que solo en época de verano son habitables, porque no se veía ni un alma. Pero esta isla tiene su encanto precisamente por eso, por no estar llena de turistas.








Ya después de dejarnos guiar por los perros, llegamos otra vez hacia al puerto para coger el barco que seguía su camino hacia Sedef Adasi, la más grande las cuatro Islas. Esta Isla por el contrario desde que llega uno, atacan los turcos que son muy buenos vendedores a vender cualquier tipo de paquete turístico  como ese no es nuestro fuerte a la hora de viajar, decidimos tomar un mapa  y arrancar por nuestra cuenta. Almorzamos allí otra delicia turca acompañado de Ayran que es la típica bebida turca que es como un Kumis pero con sal. Y decidimos alquilar un bicileta Tándem, es decir con dos puestos y arrancar a la dar la vuelta a la Isla. Otra genial experiencia. Esta vez si ve uno turistas por todos lados conociendo la Isla y mucho movimiento. Vimos un atardecer maravilloso que nos regaló la naturaleza y  miles de casas gigantes, llenas de colores y hermosas. Esta vez nuestros acompañantes fueron los gatos. Vimos miles de gatos en nuestra ruta. Luego de nuevo al puerto y de nuevo a la parte europea a ver más mezquitas de noche que es otro espectáculo pues la iluminación es divina.













Planes para hacer en la noche en Estambul, hay muchos. Es una ciudad de mucha rumba y mucha actividad, sobre todo si se va a la parte de la Plaza Taksim muy famosa por esto en la parte Europea. En esta parte están todas las tiendas de ropa y centros comerciales muy bonitos. También en esta plaza al caminar se encuentra uno con un ferrocarril pequeñito y rojo que atraviesa toda la avenida Ístikal por 1 lira, hasta llevarlo a uno a la torre Gálata. Otro de los monumentos famosos de Estambul y donde en la noche se reúnen miles de jóvenes a tocar instrumentos, bailar música turca, que es bacanisismo de ver y bailar y a tomar un ratico.









Otro de los sitios recomendados que no es muy famoso pero la visita vale la pena es Pierre Loti que es una de las zonas de la ciudad donde está el  cementerio de Éyup y donde se puede ver la ciudad pues es en una montaña. Vale la pena.






Describir cada monumento, plaza, bazar, mezquita o lugar visitado en Estambul es una tarea ardua, pues hay muchisisismos a lo largo de esa enorme ciudad,  hay 17 palacios, 3.090 mezquitas de las cuales 64 son históricas, hay 142 iglesias de las cuales 49 son históricas, 16 sinagogas, 58 zonas arqueológicas,  63 museos y mucho más, cada uno con su historia y con su particularidad, que hacen de Estambul una ciudad maravillosa y con muchas cosas por hacer. Desde mi visita, top 5 de ciudades favoritas en el mundo y 100% recomendada para todos aquellos aventureros.